Golpe de Estado posmoderno en España

Foto art la Libre

No me quedé con una buena sensación tras el discurso del Rey. Mi primera impresión fue que me hubiera gustado percibir más empatía con la parte contraria. Quizás una llamada al diálogo en el último momento… que hubiera dicho algo sobre lo que ocurrió el domingo… algunas frases en catalán (que ha hecho el esfuerzo de aprender). Resumiendo: las cargas policiales habían dado una imagen tan mala de España, que me hubiera gustado que hubiera transmitido otra más amable. El problema es que las cosas han ido tan lejos que no estoy seguro de saber que discurso hubiera sido el bueno. Me reconozco incapaz de juzgar algo así en estos momentos.

Lo explico: creo que la Generalitat no va a hacer marcha atrás de todas formas. Puigdemont ha sido siempre un independentista, y ahora tiene la oportunidad de pasar a la historia como aquel que lo intentó (aunque sea en plan kamikaze) o el que consiguió lo imposible. En uno u otro caso pasa a la historia como un héroe catalán para la próxima generación. Pienso que cuando hace llamamientos al diálogo y a la mediación es sólo una coartada para ser reconocido de igual a igual con el Estado. Un reconocimiento a la independencia de facto… y de derecho. Porque los independentistas catalanes han aprobado su propia legislación paralela, anulada por los tribunales españoles y aprobada en el parlamento catalán en contra de la opinión de expertos jurídicos de la misma cámara catalana sin respetar los derechos de la oposición.

Es por eso por lo que pienso que la suerte ya está echada. Y que en ésta situación concreta, el gobierno central no tiene más remedio que recuperar el control. O mejor, intentar recuperar el control. Y lo mismo va por el Rey. El desafío es inmenso.

Europa entera se juega mucho. No solamente por el efecto dominó. Lo que está en juego es el concepto de Democracia. La noción de Ciudadanía. El respeto del otro dentro de las normas aprobadas democráticamente por todos. Vivimos un golpe de Estado post moderno. Y puede triunfar porque utiliza los medios modernos del populismo (posverdad, redes sociales…) con los que han triunfado antes el Brexit o Trump; también porque el Estado utiliza todavía para oponerse métodos convencionales, y no siempre con el acierto y la inteligencia suficientes.

Por supuesto que desde el poder central se han cometido errores estos últimos años. Pero no justifican en absoluto una situación como la que vivimos. Si miramos atrás, estos últimos 40 años han sido extraordinarios para el país entero, pero especialmente para Cataluña que ha encontrado un sitio relevante en el mundo (Juegos Olímpicos, desarrollo económico, Barcelona ciudad internacional, recuperación de la cultura y lengua catalanas, un autogobierno con amplios poderes…).

España no ha jugado bien sus cartas y se encuentra en una mala posición. Para empezar ha cedido casi todo su poder a las autoridades regionales con una tan intensa como ingenua descentralización basada casi exclusivamente en la presunción de fidelidad. Ahora, incluso los Mossos d’Esquadra (17. 000 miembros) han dejado de obedecer a los jueces. Lo vimos éste domingo durante el referéndum. Eran ellos quienes deberían haber intervenido para retirar las urnas obedeciendo un mandato judicial. Es precisamente por su inacción que tuvo que intervenir la Policía Nacional. Pero ya era demasiado tarde. En ese momento las urnas ya estaban dentro. Y la gente, con niños, y minusválidos si hacía falta, hacían de muralla.

El gobierno español cayó directamente en la trampa. Si, era una trampa. Deberían haberlo dejado pasar.

El Estado español está tan descentralizado que ni siquiera se puede estudiar en Castellano en Cataluña incluso si la mayor parte de los catalanes tienen el español como lengua materna y ésta lengua es cooficial en Cataluña junto al catalán. Los que han tenido el coraje de acudir a los tribunales para pedir más horas en español (en España todo el mundo debería tener el derecho de estudiar en su lengua materna si es oficial en el territorio) han ganado la batalla legal. Pero las sentencias han sido ignoradas por las autoridades catalanas. Las resoluciones de los tribunales sobre éste asunto y otros no terminan aplicándose. El gobierno central no ha hecho nada al respecto durante años.

Inacción. Ingenuidad. Ausencia del Estado. En los medios de comunicación controlados por el gobierno catalán, también en las escuelas, hay un fuerte adoctrinamiento desde hace tiempo. No es fácil expresarse si no estás a favor del “derecho a votar” la secesión porque crees que la libertad es, precisamente, luchar por tus ideas pero dentro del cuadro legal democrático vigente.

Estoy seguro que habrá muchos independentistas que me dirán que me invento problemas que no existen. Es parte del juego. Y si alguien no está de acuerdo con ellos no se atreverá a hacerse notar demasiado discutiendo la opinión dominante. Los independentistas se dicen tolerantes… pero, por ejemplo, al final acabas escribiendo “Catalunya” en vez de “Cataluña” ¡cuando escribes en español! Es como si te obligaran a decir o escribir “London” en lugar de “Londres” cuando escribes o hablas en español.

Los que no son nacionalistas en Cataluña no están organizados. Abandonados desde siempre por el Estado prefieren callarse y así poder tener una vida social y civil. El poder del nacionalismo sobre la sociedad es tal que, lo que es realmente extraño es que los nacionalistas no tengan mayoría de votos. Si tienen una ajustada mayoría de escaños en el parlamento autónomo.

En términos absolutos no se puede decir que sean mayoritarios, pero están increíblemente movilizados. Y tan motivados que saldrán a la calle en cuanto reciban una orden por sms, twitter o Watsapp de organizaciones como la ANC u Omnium que son las que controlan las masas. En el fondo, esperemos que las sigan controlando, porque sino el caos puede ser aún más incontrolable.

Lo que está en juego es la opinión pública internacional. Y aquí España va perdiendo contra “los catalanes pacifistas que sólo quieren votar”. Los independentistas han hecho bien su trabajo. Hay que reconocerlo. Han hecho una apuesta muy arriesgada. Tenían muy pocas posibilidades de ganar. Pero tienen un ejército de partidarios absolutamente galvanizado. Y esto es un instrumento increíble.

En cuanto al gobierno español, no ha estado a la altura. Así que ahora no tiene mucha elección. Va a intentar recuperar el control, pero no será fácil. Desde luego que no. Y en ésta situación, al final, puede que perdamos todos.

 

(Traducción española del artículo original en francés aparecido en La Libre Belgique el sábado 7 de octubre de 2017)

Link al artículo:

http://www.lalibre.be/debats/opinions/l-espagne-vit-un-coup-d-etat-postmoderne-opinion-59d79c79cd70be70bcd568bd

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s